Hacer discípulos
No solo convertimos: acompañamos. Discipulamos con guías, estudios y relaciones que forman creyentes maduros. Mateo 28:19.
Dios nos llamó a echar raíces profundas en Cristo y, desde esa raíz, iluminar el mundo que nos rodea.
Raíces y Luz en Cristo Jesús es una misión evangélica que existe para hacer discípulos: para que cada persona eche raíces firmes en la Palabra y en la oración, y para que cada creyente brille con la luz del evangelio en su barrio, su familia y su trabajo.
Nuestro nombre no es casual. «Raíces» habla de profundidad espiritual; «Luz» habla de testimonio visible. Ambas nacen de una misma vida escondida con Cristo (Colosenses 3:3).
«Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.» Mateo 28:19 · RVR1960
Tres mandatos sostenienen todo lo que hacemos.
No solo convertimos: acompañamos. Discipulamos con guías, estudios y relaciones que forman creyentes maduros. Mateo 28:19.
Llevamos las buenas nuevas a toda criatura, en el Barrio Meiggs, en las calles y en cada campaña. Marcos 16:15.
Colaboramos con la iglesia local y apoyamos nuevas obras, para que la semilla dé fruto a su tiempo. 1 Corintios 3:6.
Hacia adentro: la Palabra, la oración y la comunión con la iglesia local. Un árbol con raíces profundas resiste la sequía y la tormenta; así el creyente permanece firme cuando su vida está escondida en Cristo.
Hacia afuera: el testimonio, el servicio y la evangelización. La luz no se hace para esconderla, sino para alumbrar. Lo que Dios hace en lo secreto, se refleja en lo público.
Hay un lugar para ti: orando, sirviendo, aprendiendo o compartiendo el evangelio.